Vivimos en un planeta que reboza de vida por cualquier rincón y espacio donde miremos, desde seres muy pequeños e imperceptibles, hasta organismos de gran tamaño. Sin embargo, muchos de estos organismos no son conocidos por la mayoría de nosotros. Muestra de ellos son las aves del jardín botánico, que además de la belleza estética que poseen, proveen de un invaluable servicio al jardín como polinizadores y dispersores de semillas y frutos, limpiadores de “plagas” como pichones, ratas o insectos. Gracias a la gran cantidad de especies vegetales nativas y al lago con los que cuentan el jardín botánico, las aves se pueden abastecer de agua, alimento y de refugio todo el año. De las aves que existen en ciudad universitaria, es en el jardín botánico en donde se pueden apreciar prácticamente todas. En los prados con pastos y arbustos los tordos y zanates, gorriones, palomas y matracas se encargan de consumir las semillas, frutos e insectos, mientras que los colibríes y los bolseros o calandrias consumen el néctar, polen y frutos de cactáceas, agaves, colorines y de otras plantas. En los árboles altos y densos tangaras, capulineros, chipes y pájaros carpinteros buscan frutas, larvas, huevecillos de insectos y otros invertebrados entre las hojas y huecos de los árboles, cuidándose de no caer presa de gavilanes y halcones los cuales ayudan a mantener en equilibrio a las poblaciones de éstas y otras aves, así como de ratas y ratones. Se han observado más de 90 especies de aves en el jardín botánico, sin embargo, es posible que existan más. Conoce algunas de las aves
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