Anuncia la creación de una bolsa especial para impulsar esa actividad sustantiva
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Gracias a la alianza, investigadores y alumnos de la BUAP podrán hacer estancias en el MIT y viceversa
Miércoles 28 de Ocutbre de 2009
El Instituto de Física de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla trabaja en la fabricación y utilización de un nuevo tipo de materiales denominados cristales artificiales, llamados así porque su estructura es similar a la del silicio o el germanio, ambos elementos naturales, pero que son diseñados en laboratorio.
En los últimos 20 años se empezó a trabajar con ellos, “sin embargo, la mayoría de la tecnología actual se basa en propiedades electrónicas de materiales naturales”, recalcó el doctor Jesús Arriaga Rodríguez, Profesor Investigador del IFUAP.
El Especialista resaltó que ese Instituto produce ya algunas estructuras con propósitos fundamentales, “pero nos gustaría ir hacia la parte aplicada, lo cual resulta complejo, no obstante se convierte en un reto y esto nos coloca a nivel nacional como un grupo muy prometedor”.
Cabe mencionar que los cristales artificiales se emplean en sensores, fibras ópticas, telecomunicaciones, lentes acústicos, filtros de sonido o sistemas para bloquearlo, de tal manera que los ruidos puedan aislarse.
Incluso pueden utilizarse en el campo de la medicina, para detectar ciertas anomalías, como en células de la piel; “actualmente es lo que realizan los ultrasonidos, pero sería interesante tener elementos mucho más pequeños, eficientes y baratos”, agregó Arriaga Rodríguez.
El primer tipo de estos materiales son los cristales fotónicos, que emplean las ondas electromagnéticas para la transferencia de información, se diseñan desde el punto de vista teórico o experimental y “sus propiedades pueden controlarse como se controla la propagación de electrones en semiconductores”, mencionó.
Además, prometen generar dispositivos con un gran potencial de aplicaciones tecnológicas, como fabricar aparatos optoelectrónicos más rápidos, eficaces y pequeños para las telecomunicaciones fotónicas y la computación óptica.
Otro ejemplo son los metamateriales, que presentan propiedades electromagnéticas no existentes en la naturaleza, ya que proceden de una estructura diseñada.
Por último, están los cristales fonónicos, que ofrecen control sobre las ondas mecánicas, por ejemplo el sonido; tienen ventajas únicas para estudiar la física de las ondas elásticas o
acústicas en medios periódicos.
El Académico concluyó que el Instituto de Física con sus colaboraciones tanto nacionales como internacionales, explora diversos aspectos de fabricación y uso de nuevos elementos, ya sea desde el punto de vista básico o desde las aplicaciones tecnológicas, lo cual beneficia a México.